dimarts, 5 de gener de 2010

La paciencia tiene un límite
Durmiendo en alguna mesa del Constitucional están los recursos contra la ley de apoyo a las selecciones catalanas, de 1999; contra el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales, del 2000; la ley de archivos y la de contaminación acústica, del 2002; o la ley de comunicación audiovisual, del 2006. Siguen pendientes otros trece contenciosos interpuestos por el Parlament contra leyes del Estado entre el 2000 y el 2004 y seis cuestiones de inconstitucionalidad, todas ellas a instancias de órganos judiciales, desde ese mismo año.

[...]

La dificultad a la hora de afrontar la cuestión es de por sí una excusa inaceptable, pero es que, además del mandato legal, el Gobierno hace oídos sordos a una sentencia del 2001 del mismísimo Constitucional que otorga a la Generalitat la competencia de gestión de la materia.

Necessitem la independència perquè Espanya no és políticament operativa.