diumenge, 4 de juliol de 2010

De Cambó a Chacón
Gracias al fallo firmado por los magistrados del Tribunal Constitucional, en el que han intervenido (e interferido) todas las instituciones del Estado y los partidos políticos españoles, sabemos que: España se reconoce a sí misma como un ente homogéneo al que Catalunya debe someterse aun en contra de la voluntad democráticamente expresada por sus ciudadanos. Que Catalunya nació en 1978 como un poder delegado del Estado español. Que en Catalunya la lengua castellana ha de tener preeminencia sobre la lengua propia del país y que los catalanes no tienen por qué recibir del Estado contrapartidas proporcionales a los impuestos que pagan

Justícia Constitucional és un oxímoron.