diumenge, 18 de setembre de 2011

Trenes de mercancías para todos
¿Qué está pasando? En el 2003, la inclusión del corredor central en las prioridades de la UE y la consiguiente marginación del corredor mediterráneo, pasaron prácticamente desapercibidos, siendo Loyola de Palacio, vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Transportes. Aznar mandaba y ordenaba. El plan centralista fue ejecutado sin debate público. Xavier Trias, entonces portavoz de CiU en el Congreso, reclamó prioridades mediterráneas y en la Moncloa le dijeron que otra vez será hermano y que Valencia ha de ser el puerto de Madrid.

¿Qué ha pasado para que ocho años después estemos hablando de los trenes de mercancías como si de ello dependiese el futuro del país? ¿Qué ha pasado para que la crónica deportiva haya dado ese inesperado vuelco? Ha estallado la burbuja inmobiliaria como consecuencia de una brutal crisis financiera mundial y España ha descubierto su realidad más profunda. Los españoles han salido del sueño de Don Quijote y Don Juan Tenorio dándose de bruces con su mermada capacidad de competición sin el auxilio de los ladrillos. España debe reinventarse. Los corredores ferroviarios cobran de pronto actualidad como la más potente metáfora de esa reinvención. Y vuelve el miedo al desenganche de Europa